Un diseño mini y discreto que destaca por su forma cuadrada formada por cuatro circonitas blancas. Las piedras se agrupan creando un punto de luz compacto que aporta brillo sin resultar llamativo.
Gracias a su tamaño reducido, es una pieza especialmente adecuada para el segundo o tercer agujero del lóbulo, donde funciona perfectamente como complemento en combinaciones de varios pendientes.
El cierre de tuerca a presión proporciona una sujeción cómoda y segura, ideal para llevarlo a diario con total ligereza.


