Este collar mantiene la esencia delicada de los diseños minimalistas, incorporando un juego de formas y materiales que lo hacen especial sin resultar recargado. La estrella de nácar, de acabado suave y ligeramente satinado, aporta luz y un aire sutilmente orgánico, mientras que el cuarzo rosa, en talla facetada, introduce un matiz rosado muy delicado que suaviza el conjunto.
La composición es asimétrica, con ambos colgantes desplazados respecto al centro, lo que rompe con la estructura clásica y aporta un punto más actual. Esta disposición hace que el collar tenga movimiento y cambie ligeramente según cómo se coloque sobre la piel.
La cadena, fina y ligera, está formada por un diseño tipo bolitas con pequeñas esferas integradas, que añaden textura y reflejos discretos sin restar protagonismo a los colgantes. Este tipo de cadena eleva la pieza y le da un acabado más trabajado dentro de su sencillez.
Realizado en plata de ley 925 y disponible también en versión con baño de oro de 18K.
Un collar fácil de llevar, pensado para el día a día, que funciona tanto en solitario como combinado con otras piezas más finas.
Disponible también en versión con luna y amazonita, para quienes prefieren un contraste más fresco y natural dentro de la misma línea.




