Este modelo combina dos materiales naturales que se complementan entre sí. La rodocrosita, con sus tonos rosados y vetas características, aporta color al pendiente mientras la pequeña perla introduce un contraste luminoso y delicado.
Ambos elementos cuelgan suavemente del aro creando un movimiento natural que da vida al diseño. El aro, de 20 mm de diámetro, tiene una presencia equilibrada que resulta cómoda para llevar durante todo el día.
Las piedras se montan cuidadosamente en el taller para mantener la ligereza del pendiente y resaltar la belleza natural de cada mineral.
La combinación de rodocrosita y perla crea un pendiente sencillo pero lleno de matices, fácil de llevar tanto solo como combinado con otros pendientes.
El tono de las Piedras semi-preciosas puede variar ligeramente debido a su origen natural






